SEMANAS 11 A 12
Gases E Hinchazón
La distensión abdominal y la hinchazón ocasionadas por gases son síntomas comunes y frecuentemente incómodos que experimentan casi todas las mujeres durante el embarazo.
¿Cómo se manifiesta?
La hinchazón se presenta como una sensación de distensión en el abdomen, a menudo acompañada de un aumento en su tamaño, lo que puede hacerte sentir como si estuvieras más avanzada en el embarazo de lo que realmente estás. Este malestar suele incluir la acumulación de gases y eructos, y generalmente aparece alrededor de la semana 11 o 12, persistiendo durante todo el embarazo. Suele ser más notorio después de las comidas o al final del día. Las flatulencias pueden ser particularmente molestas e incluso causar un dolor tipo cólico, que se intensifica si se acompaña de estreñimiento. En las primeras semanas del embarazo, el dolor puede localizarse en todo el abdomen, mientras que en la segunda mitad, a medida que el útero crece, puede sentirse en los laterales y debajo de las costillas.
¿Cuál es la causa?
La causa de la hinchazón y los gases suele ser mixta, resultante de factores hormonales como mecánicos. Nuevamente son las hormonas las responsables de este síntoma fisiológico del embarazo. La progesterona, que relaja la musculatura lisa para permitir la expansión y crecimiento del útero, también tiene efectos en el sistema digestivo, ralentizando el ritmo de vaciamiento de los intestinos y provocando un acúmulo de gases. Además, a medida que crece el útero, su compresión sobre los intestinos puede agravar los síntomas.
Consulta si...
Si experimentas un malestar intenso, una distensión abdominal súbita o síntomas adicionales como diarrea o fiebre, no dudes en contactar a tu médico o especialista en obstetricia. En algunos casos, ciertos fármacos compatibles con el embarazo, como la simeticona, pueden aliviar los síntomas de manera efectiva.
¿Qué hacer para aliviarlo?
Es común que experimentes algún grado de hinchazón durante el embarazo, independientemente de tus hábitos. Sin embargo, implementar ciertos cambios en tu rutina diaria puede ayudar a reducir la acumulación de gases dolorosos y mejorar tu bienestar general.
1. Fracciona las comidas en pequeñas cantidades
Comer porciones más pequeñas puede evitar la sobrecarga del sistema digestivo. Cuando ingieres menos alimento, tu estómago no se estira tanto, lo que puede reducir la sensación de plenitud y los síntomas de enlentecimiento digestivo. Una digestión más ligera permite que el intestino procese los alimentos más eficientemente, minimizando la producción de gas.
2. Come despacio y con tranquilidad
La ingestión rápida de alimentos puede llevar a la deglución de aire, que luego se convierte en burbujas de gas en el estómago e intestinos. Al masticar lentamente y tomarte tu tiempo para comer, mejoras la digestión al facilitar la mezcla de los alimentos con la saliva, que contiene enzimas digestivas. Practicar la relajación antes de las comidas, como realizar cinco respiraciones profundas, puede ayudarte a comer de manera más consciente y calma, reduciendo la ingestión de aire.
3. Establece horarios regulares para las comidas
Mantener un horario constante para tus comidas puede entrenar a tu sistema digestivo para que se anticipe a la digestión. Tu cuerpo sigue un biorritmo influenciado por hormonas, y la digestión no es la excepción. Al regularizar tus horarios de comida, facilitas la secreción de enzimas digestivas, lo que a su vez favorece una digestión más eficiente y ligera.
4. Evita alimentos flatulentos
Seleccionar adecuadamente los alimentos es crucial. Algunos alimentos, como legumbres (garbanzos, judías), ciertas verduras (coliflor, cebolla, lechuga) y alimentos fritos o procesados, tienden a fermentar en el intestino, produciendo más gas. Al evitar estos alimentos en días en los que sientas más molestias, puedes disminuir la acumulación de gas en el tracto digestivo. Optar por pan de masa madre de baja fermentación también puede ser beneficioso.
5. Evita bebidas carbonatadas
Las bebidas gaseosas pueden provocar la acumulación de aire en el sistema digestivo, lo que puede aumentar la sensación de hinchazón. Opta por agua, infusiones o jugos naturales sin gas.
6. Evita edulcorantes como sorbitol y manitol
Estos edulcorantes pueden agravar los síntomas digestivos y la sensación de gases. Su consumo puede llevar a una mayor fermentación intestinal, lo que resulta en la producción excesiva de gas y malestar.
7. Incluye alimentos probióticos
Los probióticos ayudan a equilibrar la flora intestinal y facilitan la digestión. Alimentos como el kéfir, los encurtidos, el kimchi y el chucrut son ricos en bacterias beneficiosas que pueden mejorar el tránsito intestinal y minimizar las molestias gástricas.
8. Toma algunas infusiones
Las infusiones de anís o hinojo pueden calmar el sistema digestivo. Estas bebidas tienen propiedades carminativas, lo que significa que ayudan a expulsar el gas del sistema digestivo y reducen la inflamación, aliviando la incomodidad. Otras infusiones, como la manzanilla o el jengibre, estimulan los movimientos peristálticos del intestino, favoreciendo la contracción y relajación efectiva del sistema digestivo para expulsar los gases acumulados.
9. Calor local y bebidas calientes
Aplicar calor en el abdomen e ingerir líquidos calientes puede ayudar a relajar los músculos del tracto gastrointestinal y aumentar el flujo sanguíneo hacia la zona abdominal. Esto facilita el movimiento de los alimentos y los gases a través del sistema digestivo. Un mayor aporte sanguíneo también favorece la actividad de las enzimas digestivas.
10. Evita el estreñimiento
Los gases y el estreñimiento a menudo están interrelacionados, y la presencia de ambos puede intensificar los síntomas. Mantener una adecuada hidratación y consumir alimentos ricos en fibra puede ayudar a prevenir el estreñimiento, lo que a su vez puede reducir la acumulación de gas.
11. Masajea tu abdomen
Dar un suave masaje en el abdomen, especialmente en las primeras semanas del embarazo, puede estimular el tránsito intestinal y facilitar la expulsión de gases. Realiza movimientos circulares en sentido horario, comenzando desde el lado derecho y bordeando todo el marco digestivo hacia la izquierda, siguiendo la dirección natural del tránsito digestivo. Repite este masaje varias veces para obtener mejores resultados.
12. Haz ejercicio o camina
La actividad física, incluso una simple caminata, favorece el movimiento intestinal y mejora el tránsito. Caminar después de comer puede ofrecer múltiples beneficios, como facilitar la digestión, reducir la acumulación de gases, controlar los niveles de glucosa y mejorar tu energía, al tiempo que ayuda a mantener el tono muscular.