ENTRE SEMANAS 24 Y 30

Estrías

Las estrías son un cambio común en la piel durante el embarazo, causado por la rápida expansión del abdomen y otras áreas corporales. Estas marcas pueden variar en color y apariencia, afectando a una gran cantidad de mujeres embarazadas.

¿Cómo se manifiesta?

Las estrías aparecen como líneas irregulares en la piel, inicialmente de color rojizo o violáceo (estrías rubras), que con el tiempo se aclaran y se vuelven blanquecinas o plateadas (estrías albas). Suelen localizarse en el abdomen, senos, muslos, caderas y glúteos.

 

Generalmente, estas marcas comienzan a desarrollarse en el segundo o tercer trimestre del embarazo, alrededor de la semana 24 a 30, aunque algunas mujeres pueden notarlas antes. Aproximadamente el 90% de las embarazadas las presentan, con una mayor incidencia en aquellas con predisposición genética, mujeres jóvenes, aumento de peso rápido o gestaciones múltiples.

Curiosamente, aunque la piel tiene una gran capacidad de adaptación, los cambios hormonales del embarazo pueden debilitar la actividad de los fibroblastos, lo que disminuye la producción de colágeno y elastina, facilitando la aparición de estrías.

¿Cuál es la causa?

Las estrías son el resultado de la rápida tensión de la piel, que excede su capacidad de estiramiento. La dermis, la capa media de la piel, sufre microdesgarros debido a la ruptura de las fibras de colágeno y elastina.

El proceso está influenciado por cambios hormonales, especialmente el aumento de glucocorticoides, que inhiben la actividad fibroblástica y reducen la producción de colágeno. Además, factores como la predisposición genética, la ganancia de peso excesiva o rápida, la cantidad de líquido amniótico y la estructura cutánea individual pueden influir en su aparición.

Consulta si...

Si las estrías vienen acompañadas de prurito intenso, inflamación severa o cambios de coloración anormal, podría tratarse de una afección dermatológica subyacente. Si bien las estrías no representan un problema de salud, su impacto estético puede afectar la autoestima, por lo que es recomendable hablar con un dermatólogo si se desea tratarlas después del embarazo.

¿Qué hacer?

1. Mantén tu piel hidratada

Aplica cremas o aceites con ingredientes como manteca de karité, de cacao, aceite de almendras o rosa mosqueta para mejorar la elasticidad. Opta por cremas preventivas preferentemente sin disruptores endocrinos, con hidratantes intensivos, ya que estos pueden favorecer la integridad de la piel sin alterar el equilibrio hormonal.

2. Hidrátate adecuadamente

Bebe al menos 2 litros de agua diarios para favorecer la elasticidad cutánea. Una hidratación adecuada ayuda a mantener la estructura de la piel y a reducir el impacto del estiramiento rápido.

3. Sigue una alimentación rica en nutrientes que estimulen la producción de colágeno

Consume alimentos con vitamina A, C, E y zinc, como frutas cítricas, nueces y pescados. Estos nutrientes contribuyen a la regeneración celular y mejoran la firmeza y resistencia de la piel.

4. Controla el aumento de peso

Evita subidas rápidas de peso siguiendo una alimentación equilibrada y ejercicio moderado. Un aumento de peso gradual permite que la piel se adapte mejor a los cambios y disminuye el riesgo de microlesiones.

5. Masajea tu piel

Realizar masajes en las zonas propensas con movimientos circulares mejora la circulación sanguínea, favoreciendo la oxigenación y regeneración de los tejidos. También puedes acudir a centros especializados en embarazo donde se realizan masajes con productos adecuados. Además, técnicas manuales como el drenaje linfático o la maderoterapia pueden ser una excelente opción para reducir la retención de líquidos y mejorar la elasticidad de la piel.

6. Evita la exposición solar directa

Usa protector solar para prevenir que las estrías se pigmenten. La radiación ultravioleta puede dañar la estructura cutánea y hacer que las estrías sean más visibles y persistentes.

7. Practica actividad física

Ejercicios como yoga prenatal o natación ayudan a mantener la piel flexible. La actividad física también regula la circulación y previene el aumento abrupto de peso.

8. Usa ropa cómoda y transpirable

Opta por prendas de algodón, lino o tejidos naturales que permitan la ventilación y reduzcan la acumulación de sudor. Evita ropa ajustada o con costuras que puedan generar fricción en las zonas afectadas, ya que esto podría irritar la piel y empeorar la apariencia de las estrías. También es recomendable elegir ropa interior sin costuras y sujetadores adecuados que brinden soporte sin comprimir excesivamente.

9. Aparatología segura en el embarazo

Existen diversas técnicas de aparatología estética seguras en esta etapa, como LPG Endermologie, la presoterapia y la radiofrecuencia de baja intensidad. Estos tratamientos pueden mejorar la circulación, reducir la retención de líquidos y favorecer la elasticidad de la piel. La presoterapia ayuda a la activación del sistema linfático, mientras que la radiofrecuencia de baja intensidad estimula la producción de colágeno sin riesgos para el feto.

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