DESDE LA SEMANA 1 

Estreñimiento

El estreñimiento es un malestar frecuente durante el embarazo, especialmente a medida que avanza la gestación. Se caracteriza por la dificultad para evacuar, lo que puede generar incomodidad, hinchazón y malestar general.

¿Cómo se manifiesta?

El estreñimiento en el embarazo se traduce en una disminución en la frecuencia de las evacuaciones, que pueden volverse dolorosas y difíciles. Las heces suelen ser duras y secas, lo que hace que la evacuación requiera más esfuerzo. Además, puedes experimentar distensión abdominal, gases, dolor en la parte baja del abdomen y una sensación generalizada de incomodidad. Estos síntomas suelen intensificarse a medida que el embarazo avanza, especialmente cuando el útero crece y comienza a ejercer presión sobre el intestino.

¿Cuál es la causa?

El estreñimiento en el embarazo tiene varias causas fisiológicas relacionadas principalmente con los cambios hormonales y el crecimiento del bebé:

  1. Cambios hormonales: La progesterona, una hormona que aumenta considerablemente durante el embarazo, tiene un efecto relajante sobre los músculos del tracto intestinal. Esto ralentiza el proceso de digestión y dificulta el paso de las heces a través del intestino, lo que favorece el estreñimiento.
  2. Compresión del útero: A medida que el útero crece, ejerce presión sobre el recto y otras partes del intestino, lo que ralentiza aún más el tránsito intestinal y dificulta la evacuación.
  3. Estilo de vida y dieta: Una dieta baja en fibra, la falta de ejercicio y una ingesta insuficiente de líquidos contribuyen al estreñimiento. Además, algunos suplementos prenatales, como los que contienen hierro, pueden empeorar la situación.
  4. Reducción de la actividad física: Muchas mujeres experimentan fatiga durante el embarazo, lo que reduce su actividad física y puede empeorar el tránsito intestinal.

Consulta si...

Es importante que consultes a tu ginecólogo/a si el estreñimiento persiste a pesar de tus esfuerzos por mejorar tu dieta y tu estilo de vida. Además, debes acudir al médico si experimentas síntomas preocupantes como dolor abdominal intenso, sangrado rectal o si los remedios caseros no están dando resultados. También es recomendable que hables con tu ginecólogo/a si estás tomando suplementos de hierro o calcio y sospechas que podrían estar contribuyendo al estreñimiento. En este caso, tu médico podrá ofrecerte alternativas o ajustar la dosis para minimizar los efectos secundarios.

En algunas situaciones, es posible que tu médico te recomiende el uso de laxantes suaves o incrementadores del bolo intestinal de venta libre para aliviar el estreñimiento, pero esto debe hacerse siempre bajo su supervisión, ya que no todos los productos son seguros durante el embarazo.

Recuerda que, aunque el estreñimiento es una complicación común durante el embarazo, con los ajustes adecuados en tu alimentación, el uso de remedios naturales y la supervisión médica, puedes aliviar los síntomas y continuar disfrutando de tu embarazo de la manera más cómoda posible. No dudes en buscar ayuda médica si los síntomas afectan tu bienestar o tu calidad de vida.

¿Qué hacer?

1. Aumenta la ingesta de fibra

La fibra es esencial para mejorar el tránsito intestinal. Durante el embarazo, se recomienda consumir entre 25 y 30 gramos de fibra al día, y en caso de estreñimiento, sería beneficioso aumentar esta cantidad a 35 gramos diarios (consultar con tu médico la cantidad exacta). Puedes incorporar alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Algunos de los alimentos con mayor contenido de fibra incluyen: avena, manzanas, peras, aguacates, zanahorias, brócoli y lentejas.

2. Incorpora semillas a tu dieta

Las semillas son una excelente fuente de fibra y ácidos grasos esenciales. El psyllium (Plantaben) es un ablandador de heces natural y muy eficaz para aliviar el estreñimiento. También puedes incluir en tu dieta semillas de chía y linaza, que además de fibra, contienen ácidos grasos omega-3, que son beneficiosos para tu salud en general. Puedes añadirlas fácilmente a tus batidos, yogures, ensaladas o incluso en el agua para obtener mejores resultados.

3. Optimiza la preparación de tus alimentos

La forma en que cocinas tus alimentos puede marcar una gran diferencia en la cantidad de fibra que aprovechas. Cocinar al vapor o evitar cocinar en exceso las verduras ayuda a preservar mejor su contenido de fibra. Además, siempre que sea posible, es preferible no pelar la fruta, ya que la piel es rica en fibra. Considera también cocinar las legumbres sin pelarlas para maximizar su aporte de fibra.

4. Hidrátate adecuadamente

Mantener una correcta hidratación es clave para evitar el estreñimiento, ya que el agua facilita la movilidad de las heces y las ablanda, lo que hace más fácil su evacuación. Intenta consumir entre 8 y 10 vasos de agua al día.

5. Bebe líquidos que estimulen el sistema digestivo

Aparte de agua, hay ciertos líquidos que ayudan a aliviar el estreñimiento. Puedes añadir infusiones de agua tibia con limón para estimular el tracto digestivo desde la mañana. El zumo de ciruela es un laxante natural, y tomar un vaso por la mañana puede hacer maravillas para suavizar las heces. 

6. Té de menta, jengibre o hinojo

El té de menta es excelente para reducir la hinchazón y aliviar los gases, mientras que el té de jengibre favorece la digestión y ayuda a suavizar las heces, facilitando la evacuación. Ambas infusiones son muy efectivas para aliviar el malestar digestivo. El hinojo es conocido por sus propiedades carminativas y digestivas. Preparar una infusión de semillas de hinojo puede aliviar la hinchazón, los gases y mejorar la motilidad intestinal.

7. Prueba otros trucos caseros

Existen varios trucos naturales que pueden ayudarte a estimular el tránsito intestinal:

  • Zumo de naranja en ayunas: Este zumo es rico en vitamina C y flavonoides, que ayudan a estimular el sistema digestivo.
  • Chía en agua: Remojar semillas de chía en agua durante unas horas (preferentemente durante la noche) y luego consumirlas puede ser útil. La chía forma un gel cuando se hidrata, lo que mejora la consistencia de las heces y facilita su evacuación.
  • Ciruelas o kiwis en ayunas: Ambos son conocidos por su capacidad para aliviar el estreñimiento, ya que contienen fibra y sorbitol, un compuesto que actúa como un laxante suave.
  • Ciruelas en remojo: Deja en remojo 5 a 6 ciruelas secas durante la noche en agua, y consume tanto las ciruelas como el agua al día siguiente en ayunas. Este remedio es muy eficaz gracias a su alto contenido de fibra y sorbitol.
  • Infusión de aloe vera: El jugo de aloe vera tiene propiedades laxantes naturales. Puedes prepararlo en infusión o beber un pequeño vaso de su jugo, siempre en moderación, ya que un exceso puede causar efectos adversos.

8. Incorpora probióticos y prebióticos

Los probióticos, que se encuentran en alimentos como los yogures con cultivos vivos, pueden mejorar el equilibrio de las bacterias intestinales y facilitar el tránsito intestinal. Además, los prebióticos como el ajo, la cebolla y los plátanos alimentan a las bacterias buenas en el intestino, ayudando a mantenerlo en equilibrio y promoviendo una digestión saludable.

9. Glucomanano o fideos de shirataki

El glucomanano, una fibra soluble extraída de la raíz del konjac, es ideal para aumentar la sensación de saciedad y regular el tránsito intestinal. Puedes consumirlo en forma de fideos de shirataki o fideos konjac, que son bajos en calorías y ricos en fibra, además de ser fáciles de incorporar a diferentes recetas.

10. Realiza ejercicio físico moderado

La actividad física regular, incluso una caminata diaria de 10 a 15 minutos, estimula el tránsito intestinal, favoreciendo la evacuación. Si tu médico lo aprueba, puedes incorporar ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico, lo que puede ayudar a reducir la presión sobre los intestinos y aliviar el estreñimiento.

11. Evita alimentos astringentes

Algunos alimentos pueden empeorar el estreñimiento, como aquellos bajos en fibra o que tienden a endurecer las heces. Limita el consumo de arroz blanco, pan blanco, quesos curados y alimentos procesados, ya que pueden agravar los síntomas. En su lugar, opta por cereales integrales y alimentos frescos y naturales.

12. Masajea tu abdomen

Masajear suavemente tu abdomen en círculos, en el sentido de las agujas del reloj, puede estimular la movilidad intestinal y aliviar el dolor o la sensación de pesadez en el estómago. Este masaje también puede ayudar a reducir los gases y la hinchazón abdominal.

13. No ignores el reflejo de defecar

Si sientes la necesidad de ir al baño, no la retrases. Ignorar este reflejo puede empeorar el estreñimiento a largo plazo, ya que con el tiempo puede suprimir las ganas de evacuar. Asegúrate de ir al baño cuando lo necesites, sin importar cuán apurada estés.

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